Mariana Madureira entrevista

Mariana Madureira en esta entrevista nos cuenta sobre el actual estado del turismo sostenbile en Brasil, cómo los emprendimientos sociales benefician a comunidades locales, y los principales desafíos que enfrenta Brasil como destino turístico.

Mariana, tu país natal, Brasil, es ampliamente admirado por sus impresionantes paisajes y sus ricas tradiciones culturales, pero también compadecido por su inequidad social y su degradación ambiental a larga escala. ¿Recuerdas cuándo pensaste por primera vez en la sustentabilidad del turismo? ¿Qué te resultó interesante acerca del tema?

Comencé a pensar sobre el turismo como fuerza para bien cuando viajé a Estados Unidos para un programa de intercambio durante la secundaria. Tuve la oportunidad de convivir con una familia totalmente diferente a la mía y pude experimentar una visión diferente del mundo. Cuando regresé, noté que era una persona mucho más abierta y tolerante que la mayoría de mis conocidos. Me di cuenta de lo importante que es viajar para la autoconciencia, y el potencial que tiene el turismo para enseñarnos acerca de la gente, de la historia y del medioambiente, como así también para conectarnos como seres humanos. Entonces, a la edad de 16 años, decidí estudiar turismo.

En la Universidad, tuve la oportunidad de pensar acerca de la cantidad de impactos que tiene el turismo dentro de las comunidades y el medio ambiente. Me interesaban temas como gentrificación, patrimonio y autenticidad – en el cual enfoqué mi tesis de maestría.

Reforzar la importancia de la gente local y su cultura, y valorar su simplicidad, me resulta una gran herramienta para combatir la estandarización y la pérdida de cultura. Si sumamos los ingresos generados a través del turismo como un estímulo para mantener a la gente en sus sitios originales, el turismo comunitario [TC] realmente puede ayudar al desarrollo sustentable.

Junto a Raízes desarrollamos un proyecto a cinco años en el Jequitinhonha Valley del cual estamos muy orgullosos. Lo consideramos un caso exitoso de TC.

También soy voluntaria para el Projeto Bagagem, una ONG que apoya Turisol (Red Brasileña de Solidaridad y Turismo Comunitario) y que promueve el TC en Brasil.

Y decidí seguir estudiando para poder entender mejor el potencial del turismo para el cambio: actualmente soy investigadora de doctorado en psicosociología de las comunidades y ecología social.

Estás involucrada con Raízes Desenvolvimento Sustentável desde 2006. ¿De qué se trata?

Ser un negocio social tiene un doble desafío: debemos, al mismo tiempo, cumplir con las necesidades del mercado (como empresa) y apoyar efectivamente a una causa (como ONG).

Nuestro acercamiento con Raízes es diferente al de la mayoría de los asesores de turismo convencionales. Aunque hay muchos que están muy comprometidos, la mayoría tiende a considerar “resultado” a un reporte muy bien hecho incluyendo lista de asistencias, fotos, explicaciones sobre la metodología y justificación de las acciones realizadas.

Los reportes son importantes y trabajamos con ellos. Pero para nosotros, el resultado es el cambio en la realidad de las comunidades con las que trabajamos, y la efectividad de las acciones en el mediano a largo plazo. Esto significa que usualmente utilizamos nuestros propios recursos para monitorear proyectos comunales que son “considerados hechos” por los clientes.

¿Cuáles son los problemas más comunes de los destinos turísticos en Brasil vinculados al turismo y la sustentabilidad?

Desafortunadamente, aún tenemos varios problemas que superar para desarrollar correctamente el turismo en Brasil, especialmente el turismo sustentable y comunitario. Podemos ver cuestiones  relacionadas a todos los actores vinculados al turismo: empresarios, empleados, habitantes locales, ONG y los propios turistas. Me voy a enfocar en algunas cuestiones gubernamentales, ya que considero que son las más urgentes actualmente.

Brasil aún carece de varias políticas públicas, como una que apoye a las pequeñas empresas y a las propiedades de dominio comunal, y prevenir que las cadenas internacionales se lleven a casa una parte sustancial de los ingresos generados en Brasil.

Aunque Brasil posee algunas políticas muy bien escritas (que incluso podrían servir como ejemplo para otros países), muchas de ellas terminan fracasando al momento de la implementación – debido a incompetencia técnica, fondos insuficientes para inspecciones o cuestiones de corrupción.

Nuestras políticas indígenas son un buen ejemplo. En 2015 Funai (la agencia gubernamental sobre asuntos indígenas) lanzó una política para turismo en tierras indígenas. La implementación, sin embargo, se encuentra retrasada por la renuncia del presidente de Funai (por oscuras razones), y por la frecuente invasión de tierras debido a la falta de una correcta protección.

Con el foco puesto en combustibles fósiles, minería y soja (entre otros productos agroindustriales), el gobierno Brasileño nunca le ha prestado mucha atención al turismo. Nuestro ministerio de turismo fue creado apenas en 2003. Tuvo un buen comienzo, generando valiosos planes a corto plazo, pero su implementación se encuentra retrasada debido a cargos de corrupción contra algunos de los ejecutivos del ministerio en 2011. Desde entonces, el Ministerio de Turismo no ha hecho cosas realmente relevantes.

Y actualmente, en Brasil, estamos enfrentando una crisis económica, política y social. Esto disminuye el desarrollo y las actividades turísticas. Sabemos que muchos cambios son necesarios y esperamos que podamos usar el impulso generado por esta crisis para abordarlos.

En 2016 estuviste involucrada en la iniciativa “Pasaporte Verde”. ¿De qué se trataba este proyecto?

Pasaporte Verde es una campaña muy importante creada por Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) para incrementar la conciencia en la producción y consumo en el turismo.

Es hora de que la gente se dé cuenta que el turismo no es una “industria limpia”. Por el contario, está dañando nuestro ambiente natural en muchas formas, especialmente a través de las emisiones de gases de efecto invernadero y la generación excesiva de residuos.

Como turistas podemos hacer nuestros viajes mucho más amigables con el medio ambiente, pero debemos adquirir una profunda conciencia para poder tomar buenas decisiones y para convencer a otros de consumir diferente – y menos.

Para los Juegos Olímpicos en Río, el PNUMA unió fuerzas junto al Comité Olímpico para las iniciativas del Pasaporte Verde. Yo estaba muy contenta de que invitaron a Raízes para apoyar la iniciativa. Era una oportunidad para aprovechar la enorme audiencia de los Juegos para hablar sobre turismo sustentable.

Los brasileños eran nuestro objetivo principal, dado que nos dimos cuenta que la conciencia sobre el impacto de viajar era baja – probablemente porque el tema de la sustentabilidad aún se encuentra asociado a grandes empresas e industrias o se considera un término académico que no se refiere a la rutina diaria. Transmitir el mensaje de sustentabilidad a través de acciones simples era nuestra estrategia para ayudar a los brasileños a reconocer el rol que juegan sus acciones en relación al turismo sostenible.

Como mujer emprendedora en Brasil, ¿qué 3 aspectos encuentras los más difíciles a la hora de comenzar, dirigir y hacer crecer un emprendimiento social?

Comenzar: crear el modelo de negocios para un emprendimiento social es un gran desafío. Deben coincidir las necesidades de la comunidad, la causa o la gente que se quiere beneficiar y el interés de los clientes que quieran pagar por ello.

Dirigir un negocio en Brasil requiere que seas flexible y que puedas realizar tareas múltiples. Contratar personal es costoso y al principio los emprendedores usualmente sobrellevan todas las áreas de la empresa.

Desarrollar un emprendimiento social puede resultar sencillo si se elabora un modelo de crecimiento. Hay algunos fondos especialmente designados para negocios sociales con escalabilidad en Brasil: Artemisia, Vox Capital, Sitawi, Quintessa y otros.

¿Qué tendencias observas en el turismo actualmente, cuáles podrían impactar la sustentabilidad de los destinos en Brasil- y el bienestar de las comunidades?

Globalmente veo que el “Año Internacional del Turismo Sustentable 2017” declarado por la Organización Mundial del Turismo de Naciones Unidas (OMT) es una oportunidad para pensar y discutir sobre el turismo y su (no) sustentabilidad. Desafortunadamente, no creo que estas discusiones conduzcan a un cambio o transformación real, porque los cambios necesarios para un turismo más sustentable pueden ser muy inconvenientes para algunas industrias, e incluso para consumidores/turistas.

En Brasil, el turismo comunitario es tendencia. Los turistas brasileños están comenzando a interesarse por destinos comunitarios ya que son vendidos como “turismo experiencial”. Los visitantes extranjeros siempre han estado predispuestos a explorar distintas culturas y a visitar tribus indígenes y comunidades tradicionales como las quilimbolas, sertanejos y ribeirinhos – o las favelas.

El creciente interés en vivir experiencias de turismo comunitario es un gran potencial para el desarrollo económico, pero también es un riesgo para su estilo de vida y para el medioambiente en el que viven. Debemos ser muy conscientes y cuidadosos sobre esto.

¿3 consejos que le darías a mujeres en Brasil para comenzar con su propio negocio de turismo responsable?

  • Ser muy consciente sobre el propósito (¿por qué querés empezar este negocio?), tus habilidades y recursos (qué y cómo). Asegurarse que concuerdan con las expectativas o necesidades del territorio/mercado en el que se planea trabajar. Encontrar el equilibrio justo entre lo que te gusta hacer, las necesidades del planeta y lo que la gente está dispuesta a pagar es un gran desafío. Persíguelo.
  • No pensar en pequeño. Nosotras, las mujeres, tendemos a dejar los grandes logros a los hombres y conformarnos con migajas. Es hora de que estemos presentes en posiciones más altas. No por la necesidad de competir con los hombres, sino porque al mundo le falta energía femenina. Las líderes mujeres tienden a apoyar las causas, preocuparse por la gente y por el planeta mucho más que los hombres.
  • Ser persistentes. Lleva tiempo y mucha paciencia para cumplir los objetivos propuestos. Estar financieramente preparada porque puede costar dinero también. Te aseguro que se aprende mucho llevando a cabo tu propio negocio, pero algunas veces hay que literalmente comprar ese conocimiento.

Gracias Mariana.

Conectate con Mariana Madureira vía LinkedIn, Facebook o Twitter. Más sobre Raizes aquí.


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Mariana Madureira sobre Emprendimientos en Turismo Sostenible en Brasil
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